{"id":16813,"date":"2025-10-29T11:22:09","date_gmt":"2025-10-29T10:22:09","guid":{"rendered":"https:\/\/wucwo.org\/?p=16813"},"modified":"2025-10-29T11:52:58","modified_gmt":"2025-10-29T10:52:58","slug":"dilexit-te-amor-a-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/wucwo.org\/es\/dilexit-te-amor-a-los-pobres\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n sobre Dilexit te: el amor a los pobres en el coraz\u00f3n de la vida cristiana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica del Papa Le\u00f3n XIV, <em>Dilexit te<\/em> (\u201cTe he amado\u201d), nace en continuidad con la herencia espiritual del Papa Francisco: una Iglesia que se reconoce pobre, que camina con los pobres y que se deja evangelizar por ellos. El t\u00edtulo, <em>Dilexi te<\/em> (\u201cTe he amado\u201d), est\u00e1 tomado del <strong>Libro del Apocalipsis (Ap 3,9)<\/strong> y pretende expresar la palabra de Cristo dirigida a cada persona pobre: \u201cTienes poca fuerza\u2026 y, sin embargo, te he amado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documento reflexiona sobre el misterio del amor de Cristo, ya explorado en <em>Dilexit Nos<\/em>, que confirma la dignidad de todo ser humano, especialmente cuando es \u201cd\u00e9bil, despreciado o sufriente\u201d. En sus 121 puntos nos recuerda que \u201chacer experiencia de la pobreza\u201d va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la filantrop\u00eda. El servicio a los pobres es un servicio a Cristo mismo. Desde esta \u00f3ptica nos damos cuenta que, con esta exhortaci\u00f3n, no estamos en el horizonte de la beneficencia, sino de la revelaci\u00f3n. No es una exhortaci\u00f3n sobre la pobreza sino del valor teol\u00f3gico del encuentro con los pobres: una meditaci\u00f3n profunda sobre el misterio del amor divino que se manifiesta en los pobres y en el servicio a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cTe he amado\u201d (cf. Ap 3,9), es una declaraci\u00f3n de Amor, en esta ocasi\u00f3n del Se\u00f1or a la primitiva comunidad cristiana en dificultades. Deteng\u00e1monos, con la lectura de esta exhortaci\u00f3n, afinando el o\u00eddo para escuchar a este Dios que s\u00f3lo puede amar. Y, si bien sabemos que Dios ama de infinitas maneras, explorando este amor, el Papa nos gu\u00eda con tremenda claridad y belleza por un camino lleno de rostros y nombres en el que podremos encontrar en qui\u00e9nes Dios nos ama. En los pobres, Dios tiene a\u00fan algo que decirnos y hacernos experimentar: \u00a1nos ama!<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El amor a los pobres como revelaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el texto nos encontramos con una importante propuesta: Cada gesto de compasi\u00f3n hacia los pobres se convierte, dice el Papa, en una revelaci\u00f3n de Dios, en un encuentro con Cristo. En el rostro de quien sufre se hace visible Cristo, y ese encuentro transforma. Le\u00f3n XIV nos exhorta a reconocer los diversos rostros del pobre \u2014material, moral, espiritual, cultural y social\u2014, recordando que la fe cristiana no puede separarse del amor a los pobres, en quienes se manifiesta y se reflexiona sobre la presencia de Dios y su voluntad. Ellos no son s\u00f3lo destinatarios de ayuda, sino \u201csujetos creativos que nos desaf\u00edan a encontrar nuevas formas de vivir el Evangelio hoy\u201d, portadores de una presencia divina que nos toca, nos acoge, nos cuestiona y nos transforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl pobre es Cristo\u201d, afirma Le\u00f3n XIV. El amor a los pobres, para el creyente, es el coraz\u00f3n del Evangelio y no es opcional, sino criterio del verdadero culto a Dios (cf. Mt 25,40). La Iglesia est\u00e1 llamada no a \u201chacer por los pobres\u201d, sino a \u201ccaminar con ellos\u201d, reconociendo que Dios act\u00faa silenciosamente en su fragilidad y habla, incluso a gritos, a trav\u00e9s de sus vidas. Porque la pobreza no se contempla desde la distancia, sino que en el hombre y la mujer pobre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un mundo que, desde la indiferencia, idolatra la eficiencia y la riqueza, <em>Dilexit te<\/em> invita a redescubrir la libertad interior de quien ama sin medida. Como los evangelios nos describen a Jesus. En Cristo pobre encontramos el modelo de una Iglesia que no acumula, sino que entrega; que no domina, sino que sirve; que no excluye, sino que abraza. \u201c\u00bfC\u00f3mo podremos pasar por la puerta estrecha del Reino cargados con tantas cosas?\u201d, \u00bfc\u00f3mo podemos esperar el cielo acumulando en la tierra? &nbsp;Son preguntas que surgen leyendo <em>Dilexit te<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Amor, justicia y desarrollo humano integral<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor cristiano va mucho m\u00e1s all\u00e1 del simple asistencialismo. \u201cLa miseria \u2014recuerda Le\u00f3n XIV\u2014 no es un problema pol\u00edtico, sino un problema de fraternidad\u201d. Tal vez la verdadera riqueza consista precisamente en vaciarnos, para dejar espacio al amor que todo lo llena. Amar como Cristo exige, un compromiso de fe, promover el desarrollo humano integral: que cada persona pueda crecer con educaci\u00f3n, salud, libertad, participaci\u00f3n y dignidad, sin pensar que todo eso \u201ces para otros\u201d. Nuestro amor al Se\u00f1or se entrelaza con el amor a los pobres; no hay oraci\u00f3n verdadera que no se traduzca en compromiso por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ese aspecto la exhortaci\u00f3n nos hace comprender un aspecto teol\u00f3gico de nuestros actos hacia los pobres. Las obras de misericordia son el rostro visible de una fe viva, el sigo de una comunidad que ha sido transformada por el Evangelio. En cada gesto de ternura, en cada esfuerzo por acoger al excluido, Dios mismo se hace presente: es un acto de liturgia, donde el amor se vuelve encuentro y alabanza a Dios. Sin embargo, el Papa advierte contra el riesgo de reducir la pastoral social a programas o estructuras vac\u00edas porque llenas solo de asistencialismo: una Iglesia que no toca la pobreza real corre el riesgo de disolverse, aunque hable de temas sociales o critique al poder. La verdadera evangelizaci\u00f3n brota del contacto con la carne sufriente de Cristo en los pobres: all\u00ed donde el amor se hace concreto y el Evangelio se vuelve vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una Iglesia con los pobres y evangelizada por ellos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exhortaci\u00f3n refuerza el concepto de <strong>\u201copci\u00f3n preferencial por los pobres\u201d<\/strong>, afirmando que <strong>no es una tarea para unos pocos, sino la misi\u00f3n de la Iglesia en su conjunto<\/strong>. <em>Dilexit te<\/em> nos lanza una llamada fuerte y luminosa: es tiempo de cambiar de rumbo. Ser totalmente solidarios con los humildes <strong>no es una tarea opcional<\/strong>, sino un <strong>deber inalienable de fidelidad al Evangelio<\/strong>. Los pobres no son un problema que resolver, sino un don que acoger; ellos son \u201cmaestros del Evangelio\u201d. Como dice Le\u00f3n XIV, recociendo que el pobre no solo es un pobre sino un lugar teol\u00f3gico: \u201cDej\u00e9monos evangelizar por los pobres\u201d. En ellos habita el coraz\u00f3n mismo de la Iglesia, desde ellos, Dios, nos habla y revela su amor. Afirmar esto significa subrayar que el conocimiento de Dios no es en primer lugar una cuesti\u00f3n de doctrina, por m\u00e1s que est\u00e9 correctamente expresada, sino que es un encuentro, una acogida y un camino hecho juntos, donde la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y la relaci\u00f3n con Dios est\u00e1n \u00edntima e indisolublemente entrelazadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La par\u00e1bola del Buen Samaritano resuena cada d\u00eda como una invitaci\u00f3n personal: \u201cVe, y haz t\u00fa lo mismo\u201d (Lc 10,37). Frente al dolor del hermano, la indiferencia y la b\u00fasqueda de prestigio son trampas de la mundanidad espiritual que desfiguran el Evangelio. Cuando la pastoral de la Iglesia o de una comunidad eclesial, como lo es la UMOFC, se orienta preferencialmente a las \u00e9lites o cuando pensamos que \u201cotros\u201d deben ocuparse de los pobres, perdemos la autenticidad del seguimiento de Cristo. Una Iglesia sin los pobres es una Iglesia incompleta. Solo quien se deja tocar por su dolor puede anunciar con verdad y ternura que Dios ama, que Dios salva, y que en los peque\u00f1os \u00c9l mismo se hace presente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los rostros femeninos de la pobreza<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa dirige una mirada especialmente atenta y llena de ternura hacia las mujeres, a quienes llama \u201cdoblemente pobres\u201d: aquellas que sufren la exclusi\u00f3n, la violencia o la marginaci\u00f3n. Las mujeres son a menudo las primeras en sufrir las consecuencias de la <strong>pobreza y la discriminaci\u00f3n<\/strong>, pero al mismo tiempo son <strong>\u201cportadoras de una dignidad \u00fanica\u201d<\/strong> y <strong>\u201cagentes de cambio\u201d<\/strong> en la familia, en la sociedad y en la Iglesia. En ellas se refleja el rostro doliente de Cristo, pero tambi\u00e9n brilla la sabidur\u00eda de Dios. En su hero\u00edsmo cotidiano \u2014en el cuidado de los hijos, en la defensa de la vida, en la esperanza silenciosa\u2014 resplandece la fuerza transformadora del amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las mujeres de la UMOFC, este mensaje tiene un eco profundo. Nos invita a reconocer y acompa\u00f1ar los rostros femeninos de la pobreza con gestos concretos, con cercan\u00eda, con verdadera sororidad. Pero nuestro compromiso no puede quedarse solo en la ayuda inmediata. Tambi\u00e9n nos impele a descubrir tu vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda: a manifestar el amor de Dios desde la ternura, la escucha, como protagonistas activas de la transformaci\u00f3n social y pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una Iglesia que quiere ser madre, el testimonio de las mujeres es esencial e indispensable. Como Mar\u00eda al pie de la cruz, las mujeres descubren el valor del sufrimiento ofrecido y por ello redimido, y la fuerza callada del servicio. El Esp\u00edritu conf\u00eda a las mujeres una sensibilidad, una inteligencia y una compasi\u00f3n \u00fanicas, para seguir construyendo una Iglesia que sea verdaderamente \u201ccon los pobres y para los pobres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n: una Iglesia que ama sin medida<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia que el mundo necesita hoy no es la que busca conservar su poder o su prestigio, sino aquella que se deja transformar por el amor. Una Iglesia que no conoce enemigos, sino hermanos y hermanas a quienes amar y servir. <em>Dilexit te,<\/em> concluye record\u00e1ndonos que cada bautizado lleva grabada en el coraz\u00f3n la responsabilidad de \u201chacer o\u00edr una voz que despierte, que denuncie y que se exponga\u201d por los m\u00e1s d\u00e9biles. El amor cristiano no se mide por palabras, sino por acciones concretas y arriesgadas (cf. Sant 2,14-17). Es un amor prof\u00e9tico, sin l\u00edmites, que hace visible lo invisible y cree en lo imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mensaje de <em>Dilexit te<\/em>, que te invito a leer, es luminoso y exigente: el amor a los pobres es el amor a Dios. No es un complemento, sino el coraz\u00f3n del Evangelio. Dios elige a los pobres, se identifica con ellos, se hace uno con ellos, comparte su fragilidad y su esperanza. Como mujeres de fe, est\u00e1n llamadas a encarnar ese amor en sus familias, comunidades y lugares donde la vida grita\u2026 o apenas susurra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdadera grandeza de la Iglesia est\u00e1 en su capacidad de amar y servir. Solo una Iglesia que se deja tocar y transformar por el dolor de los pobres podr\u00e1 hacer cre\u00edble que Dios sigue dici\u00e9ndole al mundo una y otra vez: \u201c<em>Dilexit te<\/em> \u2014Te he amado.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica del Papa Le\u00f3n XIV, Dilexit te (\u201cTe he amado\u201d), nace en continuidad con la herencia espiritual del Papa Francisco: una Iglesia que se reconoce pobre, que camina con los pobres y que se deja evangelizar por ellos. 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No es una exhortaci\u00f3n sobre la pobreza sino del valor teol\u00f3gico del encuentro con los pobres: una meditaci\u00f3n profunda sobre el misterio del amor divino que se manifiesta en los pobres y en el servicio a ellos.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;\u201cTe he amado\u201d (cf. Ap 3,9), es una declaraci\u00f3n de Amor, en esta ocasi\u00f3n del Se\u00f1or a la primitiva comunidad cristiana en dificultades. Deteng\u00e1monos, con la lectura de esta exhortaci\u00f3n, afinando el o\u00eddo para escuchar a este Dios que s\u00f3lo puede amar. Y, si bien sabemos que Dios ama de infinitas maneras, explorando este amor, el Papa nos gu\u00eda con tremenda claridad y belleza por un camino lleno de rostros y nombres en el que podremos encontrar en qui\u00e9nes Dios nos ama. 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Ellos no son s\u00f3lo destinatarios de ayuda, sino \u201csujetos creativos que nos desaf\u00edan a encontrar nuevas formas de vivir el Evangelio hoy\u201d, portadores de una presencia divina que nos toca, nos acoge, nos cuestiona y nos transforma.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201cEl pobre es Cristo\u201d, afirma Le\u00f3n XIV. El amor a los pobres, para el creyente, es el coraz\u00f3n del Evangelio y no es opcional, sino criterio del verdadero culto a Dios (cf. Mt 25,40). La Iglesia est\u00e1 llamada no a \u201chacer por los pobres\u201d, sino a \u201ccaminar con ellos\u201d, reconociendo que Dios act\u00faa silenciosamente en su fragilidad y habla, incluso a gritos, a trav\u00e9s de sus vidas. Porque la pobreza no se contempla desde la distancia, sino que en el hombre y la mujer pobre.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En un mundo que, desde la indiferencia, idolatra la eficiencia y la riqueza, <em>Dilexit te<\/em> invita a redescubrir la libertad interior de quien ama sin medida. Como los evangelios nos describen a Jesus. En Cristo pobre encontramos el modelo de una Iglesia que no acumula, sino que entrega; que no domina, sino que sirve; que no excluye, sino que abraza. \u201c\u00bfC\u00f3mo podremos pasar por la puerta estrecha del Reino cargados con tantas cosas?\u201d, \u00bfc\u00f3mo podemos esperar el cielo acumulando en la tierra? &nbsp;Son preguntas que surgen leyendo <em>Dilexit te<\/em>.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>2. Amor, justicia y desarrollo humano integral<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El amor cristiano va mucho m\u00e1s all\u00e1 del simple asistencialismo. \u201cLa miseria \u2014recuerda Le\u00f3n XIV\u2014 no es un problema pol\u00edtico, sino un problema de fraternidad\u201d. Tal vez la verdadera riqueza consista precisamente en vaciarnos, para dejar espacio al amor que todo lo llena. Amar como Cristo exige, un compromiso de fe, promover el desarrollo humano integral: que cada persona pueda crecer con educaci\u00f3n, salud, libertad, participaci\u00f3n y dignidad, sin pensar que todo eso \u201ces para otros\u201d. Nuestro amor al Se\u00f1or se entrelaza con el amor a los pobres; no hay oraci\u00f3n verdadera que no se traduzca en compromiso por ellos.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Y en ese aspecto la exhortaci\u00f3n nos hace comprender un aspecto teol\u00f3gico de nuestros actos hacia los pobres. Las obras de misericordia son el rostro visible de una fe viva, el sigo de una comunidad que ha sido transformada por el Evangelio. En cada gesto de ternura, en cada esfuerzo por acoger al excluido, Dios mismo se hace presente: es un acto de liturgia, donde el amor se vuelve encuentro y alabanza a Dios. Sin embargo, el Papa advierte contra el riesgo de reducir la pastoral social a programas o estructuras vac\u00edas porque llenas solo de asistencialismo: una Iglesia que no toca la pobreza real corre el riesgo de disolverse, aunque hable de temas sociales o critique al poder. La verdadera evangelizaci\u00f3n brota del contacto con la carne sufriente de Cristo en los pobres: all\u00ed donde el amor se hace concreto y el Evangelio se vuelve vida.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>3. Una Iglesia con los pobres y evangelizada por ellos<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La exhortaci\u00f3n refuerza el concepto de <strong>\u201copci\u00f3n preferencial por los pobres\u201d<\/strong>, afirmando que <strong>no es una tarea para unos pocos, sino la misi\u00f3n de la Iglesia en su conjunto<\/strong>. <em>Dilexit te<\/em> nos lanza una llamada fuerte y luminosa: es tiempo de cambiar de rumbo. Ser totalmente solidarios con los humildes <strong>no es una tarea opcional<\/strong>, sino un <strong>deber inalienable de fidelidad al Evangelio<\/strong>. Los pobres no son un problema que resolver, sino un don que acoger; ellos son \u201cmaestros del Evangelio\u201d. Como dice Le\u00f3n XIV, recociendo que el pobre no solo es un pobre sino un lugar teol\u00f3gico: \u201cDej\u00e9monos evangelizar por los pobres\u201d. En ellos habita el coraz\u00f3n mismo de la Iglesia, desde ellos, Dios, nos habla y revela su amor. Afirmar esto significa subrayar que el conocimiento de Dios no es en primer lugar una cuesti\u00f3n de doctrina, por m\u00e1s que est\u00e9 correctamente expresada, sino que es un encuentro, una acogida y un camino hecho juntos, donde la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y la relaci\u00f3n con Dios est\u00e1n \u00edntima e indisolublemente entrelazadas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La par\u00e1bola del Buen Samaritano resuena cada d\u00eda como una invitaci\u00f3n personal: \u201cVe, y haz t\u00fa lo mismo\u201d (Lc 10,37). Frente al dolor del hermano, la indiferencia y la b\u00fasqueda de prestigio son trampas de la mundanidad espiritual que desfiguran el Evangelio. Cuando la pastoral de la Iglesia o de una comunidad eclesial, como lo es la UMOFC, se orienta preferencialmente a las \u00e9lites o cuando pensamos que \u201cotros\u201d deben ocuparse de los pobres, perdemos la autenticidad del seguimiento de Cristo. Una Iglesia sin los pobres es una Iglesia incompleta. Solo quien se deja tocar por su dolor puede anunciar con verdad y ternura que Dios ama, que Dios salva, y que en los peque\u00f1os \u00c9l mismo se hace presente.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>4. Los rostros femeninos de la pobreza<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El Papa dirige una mirada especialmente atenta y llena de ternura hacia las mujeres, a quienes llama \u201cdoblemente pobres\u201d: aquellas que sufren la exclusi\u00f3n, la violencia o la marginaci\u00f3n. Las mujeres son a menudo las primeras en sufrir las consecuencias de la <strong>pobreza y la discriminaci\u00f3n<\/strong>, pero al mismo tiempo son <strong>\u201cportadoras de una dignidad \u00fanica\u201d<\/strong> y <strong>\u201cagentes de cambio\u201d<\/strong> en la familia, en la sociedad y en la Iglesia. En ellas se refleja el rostro doliente de Cristo, pero tambi\u00e9n brilla la sabidur\u00eda de Dios. En su hero\u00edsmo cotidiano \u2014en el cuidado de los hijos, en la defensa de la vida, en la esperanza silenciosa\u2014 resplandece la fuerza transformadora del amor de Dios.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Para las mujeres de la UMOFC, este mensaje tiene un eco profundo. Nos invita a reconocer y acompa\u00f1ar los rostros femeninos de la pobreza con gestos concretos, con cercan\u00eda, con verdadera sororidad. Pero nuestro compromiso no puede quedarse solo en la ayuda inmediata. Tambi\u00e9n nos impele a descubrir tu vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda: a manifestar el amor de Dios desde la ternura, la escucha, como protagonistas activas de la transformaci\u00f3n social y pastoral.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En una Iglesia que quiere ser madre, el testimonio de las mujeres es esencial e indispensable. Como Mar\u00eda al pie de la cruz, las mujeres descubren el valor del sufrimiento ofrecido y por ello redimido, y la fuerza callada del servicio. El Esp\u00edritu conf\u00eda a las mujeres una sensibilidad, una inteligencia y una compasi\u00f3n \u00fanicas, para seguir construyendo una Iglesia que sea verdaderamente \u201ccon los pobres y para los pobres\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>5. Conclusi\u00f3n: una Iglesia que ama sin medida<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La Iglesia que el mundo necesita hoy no es la que busca conservar su poder o su prestigio, sino aquella que se deja transformar por el amor. Una Iglesia que no conoce enemigos, sino hermanos y hermanas a quienes amar y servir. <em>Dilexit te,<\/em> concluye record\u00e1ndonos que cada bautizado lleva grabada en el coraz\u00f3n la responsabilidad de \u201chacer o\u00edr una voz que despierte, que denuncie y que se exponga\u201d por los m\u00e1s d\u00e9biles. El amor cristiano no se mide por palabras, sino por acciones concretas y arriesgadas (cf. Sant 2,14-17). Es un amor prof\u00e9tico, sin l\u00edmites, que hace visible lo invisible y cree en lo imposible.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El mensaje de <em>Dilexit te<\/em>, que te invito a leer, es luminoso y exigente: el amor a los pobres es el amor a Dios. No es un complemento, sino el coraz\u00f3n del Evangelio. Dios elige a los pobres, se identifica con ellos, se hace uno con ellos, comparte su fragilidad y su esperanza. Como mujeres de fe, est\u00e1n llamadas a encarnar ese amor en sus familias, comunidades y lugares donde la vida grita\u2026 o apenas susurra.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La verdadera grandeza de la Iglesia est\u00e1 en su capacidad de amar y servir. Solo una Iglesia que se deja tocar y transformar por el dolor de los pobres podr\u00e1 hacer cre\u00edble que Dios sigue dici\u00e9ndole al mundo una y otra vez: \u201c<em>Dilexi te<\/em> \u2014Te he amado.\u201d<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-16813","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-iglesia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Reflexi\u00f3n sobre Dilexit te: el amor a los pobres en el coraz\u00f3n de la vida cristiana - WUCWO - UMOFC<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/wucwo.org\/es\/dilexit-te-amor-a-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Reflexi\u00f3n sobre Dilexit te: el amor a los pobres en el coraz\u00f3n de la vida cristiana - WUCWO - UMOFC\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La primera exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica del Papa Le\u00f3n XIV, Dilexit te (\u201cTe he amado\u201d), nace en continuidad con la herencia espiritual del Papa Francisco: una Iglesia que se reconoce pobre, que camina con los pobres y que se deja evangelizar por ellos. 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