En el marco del webinar “Mujeres de fe: portadoras de paz y esperanza”, organizado con motivo del Día Internacional de la Mujer, Mónica Santamarina, Presidenta de la UMOFC, compartió un profundo mensaje centrado en la paz, la esperanza y el compromiso de las mujeres en la construcción de un mundo más fraterno.
Su intervención invitó a acoger la paz como una misión concreta, vivida en lo cotidiano, y a reconocer el papel transformador de las mujeres en la promoción del diálogo, la justicia y la dignidad humana.
A continuación, compartimos un extracto de su mensaje:
Muchas personas anhelan sinceramente la paz, pero se sienten impotentes ante la complejidad de los acontecimientos mundiales. Algunos proponen la violencia como solución. Como mujeres de fe y esperanza, estamos convencidas de que la paz es posible y de que nunca debemos resignarnos al conflicto. Reforzamos nuestras oraciones y nuestros esfuerzos diarios, sabiendo que podemos ayudar a redescubrir el camino hacia la reconciliación.
Como mujeres de fe y protagonistas en el mundo, sabemos que la paz, en última instancia, no es una palabra ni un deseo vago. No es una promesa abstracta. Es una misión concreta. Es un acto de amor que debe llevarse a cabo cada día y en todas partes. Estamos llamadas a ser mujeres líderes que tienden puentes y educan para la paz en nuestras familias y comunidades; mujeres que promueven y viven el diálogo interreligioso y ecuménico; que cuidan de la creación como nuestra Casa Común; que defienden la vida, la dignidad de cada persona y protegen especialmente a los más vulnerables; que trabajan por la libertad religiosa, la no discriminación, el liderazgo de las mujeres y una cultura del encuentro. Nuestro servicio, a menudo silencioso pero persistente y valiente, es ya una forma concreta de construir esa paz desarmada y desarmante de la que habla el papa León.




