Hoy se ha hecho pública, a través del Bollettino della Sala Stampa della Santa Sede, la nominación de Mónica Santamarina, presidenta de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC), como Consultora del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.
Con motivo de este nombramiento, Mónica Santamarina ha expresado su gratitud y disponibilidad con estas palabras:
“Quiero agradecer sinceramente la confianza que el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso ha depositado en mí con este nombramiento. Lo vivo con un profundo sentido de responsabilidad y como una llamada a seguir formándome, a profundizar en el conocimiento y, sobre todo, a poner todo este camino en manos del Señor, rezando para que sea Él quien me inspire y me guíe en esta nueva etapa de servicio a la Iglesia”.
Además, ha añadido: “Agradezco también a la UMOFC todo el trabajo que realiza desde hace muchísimos años en el ámbito del diálogo interreligioso, que es una de nuestras grandes prioridades como organización y como mujeres creyentes comprometidas en el mundo. Estoy convencida de que hoy, más que nunca, es necesario apostar por el encuentro, por la escucha y por la construcción de puentes, eligiendo el diálogo frente a la confrontación, buscando aquello que nos une, nuestras similitudes y valores compartidos, y no poniendo el acento en lo que nos separa. Solo así podremos contribuir a una auténtica cultura de paz, respeto y fraternidad entre los pueblos y las religiones”.
Dicasterio para el Diálogo Interreligioso
El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso es el organismo de la Santa Sede encargado de promover y coordinar las relaciones de la Iglesia católica con los fieles de otras religiones, fomentando el respeto mutuo, el conocimiento recíproco y la colaboración, así como una cultura del encuentro que contribuya a la paz, la justicia y la fraternidad entre los pueblos. Su misión es impulsar el diálogo como camino para la convivencia, especialmente en contextos marcados por tensiones culturales, sociales o religiosas.
El nombramiento como consultora implica colaborar de manera estable con el Dicasterio aportando la propia experiencia y competencia en el ámbito del diálogo interreligioso, y participando en la reflexión, el estudio y el acompañamiento de iniciativas que ayuden a construir puentes entre personas y comunidades de distintas tradiciones religiosas, siempre al servicio de la misión evangelizadora y del compromiso de la Iglesia por la paz.




