Cada vez que en la UMOFC tenemos la oportunidad de viajar, se abre una valiosa ocasión para escuchar, fortalecer vínculos, construir nuevas alianzas y comprender mejor las realidades que viven las mujeres en distintas partes del mundo.
Durante mi reciente visita a Tanzania tuve la oportunidad de vivir precisamente esta experiencia. A lo largo de varios días en Dar es Salaam, pude reunirme con WAWATA, representantes de la Iglesia local y regional, religiosas procedentes de más de 30 países, así como con representantes de la Santa Sede, organizaciones católicas e instituciones internacionales. Esta experiencia puso de manifiesto la importancia del encuentro, la formación y la colaboración para impulsar la misión que se nos ha confiado como mujeres católicas.
Encuentro con WAWATA y la Iglesia local
Viajé a Dar es Salaam para representar a la UMOFC en el Catholic Sisters Initiative Convening Africa de la Fundación Conrad N. Hilton. Antes del inicio oficial del encuentro, tuve la oportunidad de compartir un valioso tiempo con el nuevo equipo directivo de WAWATA, la Asociación de Mujeres Católicas de Tanzania, una de las organizaciones miembro más grande e integrada dentro de la UMOFC.
Fui recibida con gran calidez y tuve la oportunidad de conocer con mayor profundidad las prioridades actuales de WAWATA, sus actividades en curso y sus proyectos futuros, al tiempo que fortalecíamos los lazos que unen a nuestras organizaciones.
Acompañada por representantes de WAWATA, mantuve diversos encuentros con líderes de la Iglesia, entre ellos el arzobispo Jude Thaddaeus Ruwa’ichi de Dar es Salaam, representantes de la Conferencia Episcopal de Tanzania y el P. Anthony Makunde, secretario general de la Asociación de Conferencias Episcopales Miembros de África Oriental (AMECEA). Estos encuentros permitieron mantener conversaciones muy enriquecedoras sobre la contribución de las mujeres a la vida y misión de la Iglesia en Tanzania, los procesos sinodales en curso, la vida familiar, la evangelización, la formación y el desarrollo social.
Asimismo, pusieron de relieve el reconocimiento del que goza WAWATA dentro de la Iglesia local y el importante papel que desempeña representando y apoyando a las mujeres católicas en todo el país.






El Catholic Sisters Initiative Convening Africa
Este importante encuentro, titulado «Caminando juntos en solidaridad y esperanza” y organizado por la Fundación Conrad N. Hilton, reunió a más de 130 participantes procedentes de más de 30 países. Líderes religiosas y laicos, obispos, sacerdotes, académicos, profesionales del desarrollo y representantes de la Santa Sede se reunieron para reflexionar sobre desafíos comunes, intercambiar experiencias e identificar oportunidades de colaboración. También compartimos momentos de oración y de canto.
El ambiente que se vivió durante todo el encuentro estuvo marcado por la apertura y el aprendizaje mutuo. Los participantes representaban una amplia variedad de ministerios y apostolados, entre ellos la educación, la atención sanitaria, la pastoral, la formación de los jóvenes, la lucha contra la trata de personas, la protección de menores y personas vulnerables, el desarrollo comunitario y los servicios sociales.
El programa combinó conferencias magistrales, mesas redondas, talleres prácticos y espacios de creación de redes, permitiendo a los participantes aprender tanto de los expertos como unos de otros.
Uno de los temas recurrentes durante todo el encuentro fue la importancia de la formación permanente. Varios ponentes subrayaron que la formación no puede limitarse a la preparación inicial, sino que debe acompañar a las personas a lo largo de toda su vida y ministerio. La formación humana, espiritual, intelectual y pastoral fue presentada como dimensiones interrelacionadas que requieren una atención continua. Los debates abordaron cómo la formación puede responder a las realidades contemporáneas, entre ellas la diversidad cultural, los cambios sociales, los avances tecnológicos y los nuevos desafíos pastorales. También se reflexionó ampliamente sobre cómo la formación puede ayudar a los líderes a responder con mayor eficacia a las necesidades reales de las comunidades a las que sirven.



Los participantes compartieron experiencias procedentes de distintos países, destacando tanto los logros como los desafíos y poniendo de relieve el valor de crear espacios donde el aprendizaje y el intercambio de conocimientos puedan desarrollarse más allá de las fronteras.
Otro de los grandes ejes del encuentro fue la protección de menores y personas vulnerables. Las intervenciones de expertos y responsables eclesiales destacaron la importancia de crear entornos seguros, procesos transparentes, estructuras responsables y relaciones sanas dentro de las comunidades eclesiales.
Se insistió especialmente en la necesidad de superar una visión de la salvaguardia reducida al mero cumplimiento de procedimientos. Por el contrario, se nos invitó a comprenderlo como parte de una cultura más amplia de respeto, dignidad, cuidado y responsabilidad.
Los debates abordaron cuestiones como el abuso de poder, la protección de las personas vulnerables, el acompañamiento a los supervivientes, la formación de los responsables y la importancia de fomentar entornos donde las personas se sientan seguras para hablar y ser escuchadas. Muchos participantes destacaron que la protección requiere una formación continua, una evaluación permanente y la voluntad de afrontar con honestidad las realidades más difíciles.

Uno de los aspectos más valiosos del encuentro fue la posibilidad de fortalecer relaciones ya existentes y establecer nuevos contactos. Participaron representantes de organizaciones e instituciones que trabajan a nivel local, regional e internacional. Entre ellos se encontraban representantes de diversos Dicasterios de la Santa Sede, universidades católicas, conferencias episcopales, organizaciones católicas internacionales y otros colaboradores. Para la UMOFC, estas oportunidades son especialmente importantes, ya que la construcción de relaciones favorece la creación de sinergias, facilita la colaboración y permite compartir experiencias y buenas prácticas entre diferentes contextos.
Asimismo, tuve la oportunidad de reunirme con varias de las Community Managers y Puntos Focales de la UMOFC en África, fortaleciendo nuestros vínculos y reafirmando el sentido de pertenencia a la red de mujeres laicas católicas y religiosas que estamos impulsando en el continente.
El encuentro confirmó la importancia de crear espacios de encuentro donde las mujeres puedan aprender unas de otras, compartir sus experiencias y trabajar juntas para afrontar desafíos comunes. Una de las expresiones que más se repitió durante las jornadas fue la invitación a «soñar en grande». Se trata de una llamada a mirar más allá de las limitaciones inmediatas y a reflexionar sobre cómo las iniciativas existentes pueden ampliar su impacto y alcance.
Muchas de las conversaciones giraron en torno a la sostenibilidad, el desarrollo del liderazgo, la planificación estratégica, la creación de alianzas y la necesidad de garantizar que los distintos ministerios sigan respondiendo eficazmente a las realidades cambiantes. También se puso un fuerte énfasis en la escucha: escuchar a las comunidades, escuchar a las mujeres, escuchar a los jóvenes y escuchar a quienes con frecuencia no tienen voz en los procesos de toma de decisiones. Esta escucha constituye precisamente la esencia del Observatorio Mundial de las Mujeres de la UMOFC, cuyos proyectos e iniciativas parten, ante todo, de escuchar las necesidades y los desafíos de las mujeres más vulnerables.


La UMOFC agradece profundamente a la Fundación Conrad N. Hilton por haber hecho posible este encuentro y por su compromiso constante con el apoyo a nuestras comunidades y proyectos en África. Un agradecimiento muy especial también a la hermana Jane Wakahiu, LSOSF, y a todo su equipo por la cuidadosa preparación y coordinación del encuentro, que hizo posible un valioso espacio de diálogo, aprendizaje y colaboración.
Finalmente, deseo expresar mi más sincero agradecimiento a WAWATA, y especialmente a su equipo directivo, por su generosidad, su acompañamiento y su compromiso al servicio de las mujeres y las familias de toda Tanzania.
Esta visita no solo me brindó la oportunidad de aprender y ampliar mi red de contactos, sino que también renovó mi convicción sobre la importancia de trabajar juntos más allá de las culturas, los idiomas y las redes. En un mundo que afronta complejos desafíos sociales, económicos y pastorales, el encuentro sigue siendo esencial. A través de la escucha, la formación, la colaboración y el compromiso compartido, todos juntos podemos seguir contribuyendo a la misión de la Iglesia y a la promoción de la dignidad humana en todo el mundo.


Lavinia Rocchi Carrera, Secretaria General de la UMOFC




