La Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) expresa su profunda preocupación y dolor ante los graves acontecimientos vividos recientemente en Nigeria y en Camerún, donde comunidades católicas han sufrido nuevos episodios de violencia y secuestros.
Secuestro masivo en una escuela católica de Nigeria
El pasado viernes, un total de 315 personas —entre ellas 303 niños de entre 10 y 18 años— fueron secuestradas en una escuela católica de Nigeria. Nuestra Presidenta General, Mónica Santamarina, ha enviado un mensaje de cercanía y oración a todas las mujeres de la UMOFC en Nigeria, así como a las familias afectadas:
“Queridas amigas de la UMOFC, unámonos en oración por las 315 víctimas del secuestro de estudiantes y personal —entre ellos 303 niños de entre 10 y 18 años— ocurrido el viernes en una escuela católica de Nigeria. Que puedan regresar sanos y salvos a sus hogares, que María, Reina de la Paz, consuele a sus familias y que Cristo nuestro Señor convierta los corazones de los autores y ayude a que la paz y la libertad de culto vuelvan a esa región del mundo. Nuestra cercanía, amor y apoyo a todas las mujeres de la UMOFC en Nigeria”.
El Papa León hace un llamamiento urgente
Durante el Ángelus del 23 de noviembre, el Santo Padre se refirió con profunda tristeza a los secuestros ocurridos tanto en Nigeria como en Camerún, elevando una enérgica súplica por la liberación de los rehenes:
“Con inmensa tristeza recibí la noticia del secuestro de sacerdotes, fieles y estudiantes en Nigeria y Camerún. Siento un profundo dolor, especialmente por los numerosos jóvenes secuestrados y por sus angustiadas familias. Hago un vehemente llamamiento para la liberación inmediata de los rehenes e insto a las Autoridades competentes a que adopten las medidas necesarias para conseguirla. Oremos por estos hermanos y hermanas nuestros, y para que las iglesias y las escuelas sigan siendo siempre y en todo lugar, espacios seguros y de esperanza”.
Nuestra oración y compromiso
La UMOFC se une al dolor de las familias y comunidades afectadas y pide a todas sus organizaciones miembro que recen para que estos niños y adultos puedan regresar pronto y sin daño alguno. Asimismo, reafirma su compromiso con la defensa de la dignidad humana, la libertad religiosa y la paz en todas las regiones del mundo donde las mujeres y las comunidades cristianas sufren violencia.




